El experimento Philadelphia

El “Experimento Philadelphia” es el nombre que recibió un supuesto experimento ultrasecreto llevado a cabo por la marina de los Estados Unidos en 1943, en el transcurso del cual un barco se volvió invisible y fue teletransportado de un muelle a otro. Pero, ¿cómo se supo de este hecho, y qué pruebas tenemos de que sea cierto?

La historia comienza con Morris Jessup, un hombre de muchos y variados intereses. En los años veinte fue profesor de astronomía y matemáticas en la Universidad de Drake, en Iowa, y en la Universidad de Michigan. Mientras preparaba su doctorado realizó investigaciones que llevaron al descubrimiento de varias estrellas dobles que, posteriormente, fueron catalogadas por la Royal Astronomical Society.

Jessup también pasó mucho tiempo estudiando ruinas incas y mayas y llegó a la conclusión de que los edificios sólo pudieron ser construidos con la ayuda de una tecnología superior extraterrestre. La falta de dinero le obligó a abandonar sus investigaciones y a volver a los Estados Unidos, donde se puso a trabajar en el libro “The Case for the UFO”, en el que abordaba el misterio de los OVNIs desde un punto de vista científico.

“The Case for the UFO” fue publicado en Nueva York en 1955. A lo largo del libro, Jessup pedía a sus lectores que presionaran a sus representantes políticos para que exigieran investigaciones acerca de la teoría del campo unificado, problema con el que se había enfrentado Einstein durante los últimos 20 años de vida, y que -según Jessup- podría aclarar la incógnita de la fuerza propulsora de los OVNIs.

Fue el 13 de enero de 1956 cuando Jessup recibió la primera de dos cartas de un enigmático lector que firmaba Carlos Miguel Allende y también como Carl M. Allen. En sus incoherentes cartas, llenas de faltas de ortografía y de puntuación, Allende advertía a Jessup que debía olvidar su interés por la teoría del campo unificado. Una versión de esta teoría había sido aplicada por la marina norteamericana en 1943 -decía- en un experimento que había vuelto invisible a un barco, con terribles resultados para su tripulación. Jessup contestó a su corresponsal pidiendo más detalles. Pero Allende no pudo proporcionarle más información.

Mientras Jessup y su libro eran tema de conversación en Washington D.C. En julio o agosto de 1955, un ejemplar de “The Case for the UFO” llegó a la Oficina de Investigación Naval (ONR). Allí se descubrió que contenía comentarios relativos al texto escrito en los márgenes, como si el libro hubiese pasado por las manos de tres personas diferentes. Los comentarios implicaban un conocimiento exhaustivo de los OVNIs, de sus sistemas de propulsión y del origen y antecedentes de sus tripulantes (!)

El libro pasó a manos de dos oficiales de la ONR, el comandante George W. Hoover, Oficial de Proyectos Especiales, y el capitán Sidney Sherby. Éstos invitaron a Jessup a Washington, le enseñaron el libro y le preguntaron si podía hacer algún comentario. Jessup dijo que, por la letra, uno de los autores era Allende, y después entregó las cartas de Allende a Hoover y Sherby. Los dos oficiales hicieron pasar a máquina el libro con las misteriosas anotaciones, para que resultara todo más claro, y la Varo Manufacturing Company de Garland (Texas) publicó una edición limitada.

El interés de la Oficina de Investigación Naval (ONR) por el libro anotado nunca fue explicado de forma satisfactoria, aunque la ONR ha negado siempre que fuera oficial. Sin embargo, Hoover y Sherby estaban personalmente interesados en los OVNIs, tema que daba entonces sus primeros balbuceos; según la introducción de los oficiales en la edición que se publicó con las misteriosas anotaciones, “ningún detalle, por desacreditado que esté desde el punto de vista de la ciencia clásica, debe ser pasado por alto en la búsqueda de claves sobre la naturaleza de la gravedad”. Por lo tanto, debemos deducir que el interés de Hoover y Sherby era personal, que pagaron los costos de la segunda edición, y que cualquier investigación posterior fue emprendida por su cuenta.

Por otra parte, no se sabe qué investigaciones pudo emprender Jessup, si es que las hizo; su relación directa con el asunto terminó la noche del 20 de abril de 1959, cuando fue encontrado muerto en su furgoneta en Dade Country Park (Florida). Dentro del coche cerrado había sido introducida una manguera conectada al tubo de escape: según todos los indicios, Jessup se había suicidado.

Pero… ¿realmente se suicidó?

La muerte de Jessup ha sido tema de muchas especulaciones. Algunos amigos suyos dijeron que Jessup no era el tipo de persona que se suicida. Otros sugirieron que fue asesinado porque se negó a dejar las investigaciones sobre el enigma de los OVNIs. También se dijo que algo tuvieron que ver los “Hombres de negro”. Sin embargo, otros amigos dijeron que Jessup estaba deprimido a causa de problemas personales, y que había anunciado su suicidio a un íntimo amigo suyo.

Del corresponsal de Jessup, Carlos Miguel Allende o Carl M. Allen, se sabe muy poco. Muchos investigadores trataron de entrevistarlo pero resultó tan escurridizo como una anguila. Entre los que le conocieron están los investigadores Charles Berlitz y William Moore, pero averiguaron más bien poco.

Carlos Miguel Allende es un enigma viviente. Nació en Springdale (Pennsylvania) en mayo de 1925, y se le suponen al menos cinco seudónimos. Es el menor de tres hijos; su padre era irlandés, y su madre gitana. Se alistó en la Marina de los Estados Unidos el 14 de julio de 1942, y se licenció el 21 de mayo de 1943. En julio de 1943 entró en la marina mercante, que abandonó en octubre de 1952. Desde entonces ha sido una especie de vagabundo. Se dice que visitó la corporación Varo por invitación de su presidente, y que estuvo en contacto con el doctor Edward U. Condon durante la investigación ufológica que realizó en la Universidad de Colorado.

Allende reconoció ser el autor de las cartas de Jessup y de las anotaciones que había en el libro enviado a la ONR. Pero negó que se tratara de una simple broma.

Allende afirmaba que, en 1943, un tal doctor Franklin Reno desarrolló una aplicación de la teoría del campo unificado de Einstein que fue ensayada por la Marina norteamericana en un experimento en el que el USS Eldridge y toda su tripulación se volvieron invisibles. El experimento se realizó en el mar, en octubre de 1943, y fue observado por Allende, que se hallaba a bordo del buque Andrew Furuseth. Dijo a Berlitz y a Moore que el Eldrige estaba sumergido en un extraño campo de fuerza que se extendía hasta unos 100 metros de distancia de cada lado del barco y que él mismo metió el brazo, hasta el codo, en aquel increíble campo.

El experimento fue un éxito, salvo por los extraños y terribles efectos secundarios que sufrió la tripulación; algunos hombres murieron, otros se volvieron locos, y unos pocos siguieron experimentando la invisibilidad. Una vez, en un bar del puerto de Philadelphia, un grupo de tripulantes causó un escándalo al desaparecer de pronto. Allende dice que el incidente apareció reseñado en un periódico de aquella ciudad, en otoño o en invierno, en algún momento entre 1944 y 1946.

Allende también dijo que se realizó otro experimento en el que el navío experimental fue teletransportado desde su atracadero en Philadelphia a otro en la zona de Newport News, Virginia. Allende no se hallaba presente, pero le dijo a Jessup que había leído un articulo acerca del incidente en un periódico de Philadelphia cuya fecha no recordaba. “Puede haber sido en 1956 -dijo a Jessup en una carta-, después de que se suspendieran los experimentos.”

Finalmente, Allende daba su número de identificación en la Marina, Z416175, y proporcionaba los nombres de testigos o personas que, de algún modo, podían confirmar su historia.

Uno de ellos era el físico Nikola Tesla, primer director del “Experimento Philadelphia” (conocido oficialmente como “Proyecto Arco Iris”) quien aseguró que la información para realizar el proyecto había sido proporcionada por seres extraterrestes. Aunque nadie le creyó en aquel momento.

La conspiración extraterrestre

Según el científico Al Bielek, que estuvo implicado en diversos proyectos del gobierno norteamericano en el pasado, cuando el Eldridge se desmaterializó en 1943, causó un enorme “agujero” en el hiperespacio.

“Aquel tremendo rasgón en el tiempo permitió a un vasto contingente de alienígenas entrar en nuestro contínuo espacio-tiempo. Al principio pensé que había sido sólo un peculiar efecto secundario producto del experimento. Ahora comprendo que todo fue un complot”.

La voz de Bielek cambia de tono al de alguien enfurecido por recuerdos molestos: “Extraterrestres. Todo el Experimento Philadelphia fue una cortina de humo de un grupo extraterrestre que se había reunido con el Presidente Franklin Delano Roosevelt en 1934″.

Bielek mantiene: “Sí, Roosvelt se reunió con los extraterrestes en algún sitio en medio del Pacífico, pienso que fue a bordo del Pennsylvania. Firmó un acuerdo de intercambio de tecnología alienígena a cambio de ciertos privilegios planetarios.”

Así, casi inmediatamente después de que el Presidente de los Estados Unidos firmara el tratado de mutua no interferencia, nuestra ciencia disfrutó de una remarcable aceleración en todos los niveles

“El tratado se hizo con un grupo que llamaré Grupo-K”, continua. “Estos seres pueden hacerse pasar por humanos, a pesar de que su piel tiende a tener un tono verdoso”.

Bielek afirma que “la reunión entre Roosvelt y los extraterrestres había sido revelada por Nikola Tesla, el cual estuvo supuestamente en contacto con inteligencias extraterrestes desde finales de los años 20 hasta principios de los 1930, desde que creó las enormes antenas RCA de radio”.

Bielek comentó el hecho particular de que el genio Tesla se comunicara con entidades de las Plaiades, que aparentaban ser completamente humanos.

Edward Leedskalnin – El enigma del castillo de coral

Entre 1920 a 1940, un hombre, que apenas medía metro y medio, talló 1.100 toneladas de piedra, solo, sin equipos especiales. Así, el letón Eduard Leedskalnin construyó, en Florida, una increíble y misteriosa obra que él llamó el Parque del Portón de Roca pero que hoy es más conocida como El castillo de Coral. Se desconoce cómo Ed pudo construir esta obra que parece un regreso a la culturas antiguas dentro de Este Mundo.

La extraña obra de Leedskalnin, efectivamente, está impregnada de fuertes evocaciones de las construcciones prehistóricas de piedra: dólmenes y menhires. Ed investigaba con fruición textos sobre fuerzas magnéticas y sobre las antiguas ciencias de los constructores de megalitos. La obra solar de Ed es uno de los enigmas más fascinantes del mundo contemporáneo. La señal de cómo un hombre solitario y genial es capaz de demoler la noción de lo imposible y erigir un monumento aún muy poco apreciado y comprendido.

Esta declaración la formuló un letón llamado Eduard Leedskalnin, el 20 de mayo de 1946, desde un inexplicable monumento que levantó, sin ayuda de nadie, en el sur de la Florida, entre 1920 y 1940. El monumento, conocido como el Castillo de Coral, se alza casi inadvertido en una esquina de la carretera US 1, que va desde Miami hasta Cayo Hueso, el punto más meridional de los Estados Unidos. Para construir el castillo, al que llamó originalmente Parque del Portón de Roca, Ed Leedskalnin utilizó un tipo de roca sedimentaria muy abundante en la Florida, compuesta por coral fosilizado.

Nadie sabe cómo ese hombre, que apenas medía metro y medio de estatura y pesaba unos 45 kilos, se las arregló para mover y tallar 1.100 toneladas de roca, sin equipos especiales, trabajando sólo y sin permitir que nadie observara su labor.

Cuando le preguntaban sobre su método, Ed respondía enigmáticamente que dominaba las leyes de la gravedad y el equilibrio, o aseguraba que los secretos de la construcción de las pirámides egipcias no le eran ajenos. Al parecer, el Castillo de Coral, portento que la ingeniería contemporánea no es capaz de explicar, guarda una estrecha relación matemática, astronómica y arquitectónica con famosos dólmenes y pirámides levantados hace milenios.

El Inusitado Constructor, Ed Leedskalnin nació en el seno de una familia de campesinos en Stramereens Pogosta, una aldea a las afueras de Riga, la capital de Letonia, en 1887. Era un hombre endeble y enfermizo que trabajó en su patria como contable y luego como albañil, y que llevó una existencia oscura hasta 1912, año en que debía casarse con una joven de 16 años llamada Agnes.
La noche de la boda, Agnes rompió súbitamente el compromiso, por causas desconocidas. Con la frustración amorosa a cuestas, Ed se marchó de Letonia y deambuló por Europa Occidental y Canadá. Durante sus viajes, se interesó en la astronomía y el Egipto antiguo; la mayor parte de sus ratos de ocio la dedicaba a la lectura y al estudio.

Luego se trasladó al estado norteamericano de Washington donde trabajó como leñador, pero contrajo tuberculosis y tuvo que partir en busca de un clima cálido más favorable para su arruinada salud. En 1918, a los 31 años, compró por 12 dólares un terreno de unos 47 metros cuadrados en la Florida.

Allí, por razones ignoradas, Ed decidió tallar en secreto los primeros bloques de coral que más tarde se convertirían en el fabuloso castillo levantado, dice la historia, para su amor perdido.

Trabajaba siempre de noche, siempre solo. No recibía a nadie mientras estaba entregado a su labor, y tenía una especie de sexto sentido que lo alertaba cuando alguien se acercaba a espiarlo. Leía con avidez libros sobre magnetismo y fuerzas cósmicas.

A medida que levantaba el coloso de piedra, la curiosidad de vecinos y turistas iba en aumento. Ed permitía que visitaran su castillo. A los nuevos visitantes les cobraba una tarifa módica; a los que ya habían ido antes, si eran de su agrado los dejaba entrar sin pagar y los recibía alegremente. Se dice que Ed jamás olvidaba un rostro.

En 1936, cuando la población de la zona creció demasiado para su gusto, se mudó a un terreno cerca de la zona de Homestead. En esa parcela, hoy reducida de 470 a unos 140 m, terminó el castillo en su forma actual.


Para el traslado, le pidió prestado un tractor a un vecino, con el fin de tirar de un remolque en el cual colocaba solo, de noche, piezas de su obra pero nadie lo vio jamás cargar o descargar el remolque.

Vivió siempre como un ermitaño. Agnes supo que su antiguo prometido había levantado para ella un castillo de coral en el lejano sur de la Florida, pero jamás cruzó el océano. En diciembre de 1951, Ed puso en la puerta de su mansión un cartel anunciando que iba a un hospital de Miami. Tres días después moría de un problema renal.

Su único pariente, un sobrino llamado Harry Leedskalnin, heredó el Parque del Portón de Roca. En 1953, poco antes de su muerte, Harry vendió el lugar a una familia de Chicago, que le dio el nombre de Castillo de Coral y lo abrió al público. Durante la venta, se halló una caja con pertenencias de Ed. Las instrucciones encerradas en la caja condujeron a un hallzago de 3.500 dólares en billetes de a cien, los ahorros que había acumulado Ed Leedskalnin a lo largo de su existencia.

El gran obelisco. El misterio del Castillo de Coral está en parte opacado por la publicidad en torno a la historia de amor de su constructor, y a la proximidad de su erección en el tiempo.

Sin embargo, basta una mirada más curiosa para comprender que en el sur de la Florida se levanta uno de los enigmas más impenetrables, y menos conocidos- de nuestra época.

Los muros que rodean el patio del castillo están formados por bloques de coral cuyo peso promedio es dos veces superior al de los bloques empleados en la pirámide de Keops. El mayor de estos bloques pesa 29 toneladas. Los espacios entre los grandes bloques están llenos de pequeñas piedras del tamaño de un puño, colocadas con tal exactitud que la luz no se filtra.

En el muro norte, que contiene 150 toneladas de roca, Ed construyó un telescopio perfectamente orientado hacia la Estrella Polar, que utilizó para estudiar la trayectoria de la Tierra alrededor del Sol. Con los datos que obtuvo, fabricó su reloj de sol, que sólo marca las horas de nueve a cuatro puesto que esas eran las horas durante las que pensaba tenía que trabajar el hombre, ni antes ni después.

En el muro oriental, se encuentra la Media Luna, de seis metros de altura y más de 23 toneladas de peso, que Ed movió desde el anterior emplazamiento en Florida City. Junto a la Media Luna se alzan el planeta Marte, en el cual Ed creía que había vida, y Saturno, con sus anillos.

Uno de los mayores logros de Ed fue el gran obelisco, situado también en el muro oriental, hacia el sur, que mide casi ocho metros de altura y pesa más de 28 toneladas. El obelisco es más elevado que las rocas verticales de Stonehenge. En su superficie Ed grabó el año en que lo terminó, 1940, el año en que lo movió, 1939, y el año de su nacimiento, 1887. Junto al obelisco se extiende el dormitorio al aire libre que Ed talló en bloques de coral para él, la mujer que debía venir de Letonia y los hijos que tendrían.

Ed calculó con precisión infinita el centro de gravedad de una roca de nueve toneladas para fabricar un portón que un niño podría abrir y cerrar con facilidad. El hueco que Ed cavó en el portón para pasar el eje, sin herramientas eléctricas, hoy sólo se podría hacer con un taladro de alta velocidad controlado por láser.

Como en todo castillo, Ed dispuso un salón del trono, con rocas que pesan un total de 2300 kilos. El 21 de junio, el día del solsticio de verano, el sol sale directamente frente al trono de Ed.

Ray N. Stoner, estudioso norteamericano de la ultraciencia, ha encontrado características matemáticas comunes entre el Castillo de Coral y tres monumentos de la antigüedad: la gran pirámide de Gizeh, en Egipto; el monumento megalítico de Stonehenge, en el sur de Inglaterra, y la pirámide de Teotihuacán, en México.

El observador informado encuentra inmediatamente la similitud entre los dólmenes de Stonehenge, por ejemplo, y ciertas piezas fabricadas por Ed en su mansión, como la mesa tallada según la forma y la proporción del estado de la Florida, de seis metros de largo, y la mesa en forma de corazón, con un arbusto Ixora plantado en el centro, que todavía vive. La disposición de estas piezas es similar a la de los monumentos megalíticos de la antigüedad.
En su estudio del Castillo de Coral, Stoner establece una constante de conversión de medidas internas y externas del castillo, 1,059, que es idéntica a la constante de conversión de la pirámide de Teotihuacán. Según Peter Tompkins, en su libro “Misterios de las Pirámides Mexicanas”, la constante 1,059 controla las frecuencias del sonido y las de la luz.

Para Stoner es evidente que Ed Leedskalnin dominaba las antiguas ciencias de los constructores de megalitos. El propio Ed aseguraba que conocía la técnica de la erección de pirámides. Stoner considera además el reloj de sol en el castillo, que marca el tiempo perpetuamente, la relación de dos a uno entre el peso promedio de los bloques del Castillo de Coral y el de los bloques de la gran pirámide, el telescopio enfocado hacia la Estrella Polar y las representaciones de la Luna, Marte y Saturno para concluir que el castillo de Ed tiene un significado astronómico y que se utilizó con ese fin.

Asomados al Enigma. ¿Qué misterio encerraba la vida de Ed Leedskalnin? ¿Dónde aprendió el arte que le permitió realizar una hazaña de ingeniería que todavía nadie ha sido capaz de explicar ni de igualar? ¿Cómo pudo manipular solo las formidables rocas?
El último megalito, el Castillo de Coral levantado en el sur de la Florida, causa todavía mayor asombro cuando se observa que las realidades matemáticas de las estructuras megalíticas más antiguas se han descubierto sólo muy recientemente. No fue hasta 1963 que el astrónomo británico Gerald Hawkins concluyó que los círculos de Stonehenge no eran más que un gigantesco instrumento para estudiar los cielos. ¿Cómo fue posible entonces que Ed Leedskalnin, muerto una década antes, utilizara el conocimiento encerrado durante milenios en los dólmenes del sur de Inglaterra?

Como afirma Stoner, pocos visitantes del Castillo de Coral toman en serio lo que ven. Se les cuenta la conmovedora historia de un letón que llegó a los Estados Unidos con una frustración amorosa a cuestas y una escasa preparación y que construyó un hogar maravilloso para la mujer que amaba, por si esa mujer cambiaba de opinión y acudía a su lado. Es cierto que varios elementos del castillo, un dormitorio de roca, con cuna incluida, el salón del trono, un área de juego, son visible testimonio de la creación de un ambiente familiar, pero ¿qué razón tienen entonces el telescopio dirigido a la Estrella Polar, el reloj de sol, las 25 sillas de roca que pesan una tonelada cada una y sin embargo se pueden mecer con un ligero esfuerzo?

…Ed, por su parte, realizó experimentos sobre las fuerzas magnéticas y llegó a la conclusión de que la base de la vida está en los polos magnéticos que llamaba Norte y Sur y que se encontraban presentes en toda forma mineral, vegetal y animal. Creía que las fuerzas magnéticas internas del cuerpo humano movían los músculos.

Sea cual fuera la causa que movió al inmigrante letón a afrontar un desafío de ingeniería, todo indica que el antiguo y todavía desconocido arte de erigir dólmenes perduró a lo largo de la historia hasta nuestro siglo. ¿Quíen fue en realidad Ed Leedskalnin? No lo sabemos. Pero para una humanidad todavía asomada al misterio de los enigmas que la rodean, la cercanía en el tiempo de la construcción del último megalito, el Castillo de Coral, aún casi intacto, apenas tocado por la erosión, quizá ofrezca la oportunidad de desentrañar por fin el secreto de una antiquísima ciencia, paralela a la convencional, pero palpable, que en demasiadas ocasiones se ha confundido con la magia. Ese tal vez sea el más valioso legado que nos dejó Ed Leedskalnin en un inesperado rincón de la Florida.

Mini-documental sobre el misterio del Castillo de Coral de Florida USA. El reportero de investigación Joe Bullard habla sobre todo ello en su novela “Esperando a Agnes”

puedes visitar la web oficial del castillo de coral en el siguiente link:

http://www.coralcastle.com/

Ovnis sobre Londres en pleno día “24 Junio 2011″

“Ovnis sobre la Radio BBC”. Una grabación realizada en el centro de Londres y a plena luz del día ha intrigado a los ciudadanos británicos. El material fílmico muestra presuntos ovnis volando sobre la capital.

La grabación fue publicada en el sitio YouTube este último viernes y muestra lo que parecen ser puntos de luz que se mueven a una  alta velocidad y a una gran altitud, en diferentes direcciones una y otra vez. Acto seguido, un objeto más grande, también ligero, parece surgir de detrás de una nube en el cielo y da un giro antes de desaparecer.

¿Puede alguien explicar lo que podrían ser estas luces, por favor?” dice la descripción del vídeo.

Sin embargo, el video genera escepticismo: algunas personas apuntan que en esa zona de Londres se ubican numerosas casas productoras e incluso de efectos visuales, por lo cual fácilmente se podría haber organizado un hoax, tanto por la capacidad técnica de hacer el ovni en un programa de efectos digitales como por organizar a la gente para que aparentara estar viendo algo en el cielo.

A la vez, surge la pregunta ¿por qué si hay otras personas grabando los ovnis no han surgido distintos videos del mismo fenómeno en YouTube?. Todo lo cual indica que podría ser otro video falso.

Moon Rising 2009 Documental

El 25 de febrero de 1994, se sacaron 1,8 millones de fotos de la Luna durante la misión Clementine, algunas de ellas en “full color”, logrando las primeras imágenes de la Luna con color natural. En el documental, se habla acerca de lo que nos estaba esperando allí cuando llegamos y de cómo nos lo han ocultado durante más de cuarenta años. La supresión de la evidencia de que pueden haber existido civilizaciones en la Luna, o incluso la posibilidad de que aún están allí nos lleva a preguntarnos por qué se han mantenido en secreto. Según el documental, la Luna es un pequeño planeta lleno de vida y posee unas estructuras nunca antes vistas. Podría también haber estado habitada en 1994, cuando se tomaron estas fotos.

Te dejo el documental completo y subtitulado para que lo veas a continuación ;)

Los “Wandjinas”. ¿Visitantes extraterrestres de la antigüedad?

Kimberley al noroeste de Australia, es una zona remota, tan poco poblada como visitada, con grandes ríos y magníficos paisajes de tonos rojizos. Es esta zona fueron descubiertas en el año 1838, gran cantidad de pinturas rupestres un tanto especiales, Los aborígenes los llaman “wandjinas”. Las pinturas descubiertas sobre las son unas figuras de gran tamaño, llegando a medir hasta seis metros, y con unos rostros blancos y sin boca. Sus cabezas están rodeadas por semicírculos en forma de herradura que parece irradiar una especie de energía.

Los aborígenes dan a estas figuras el nombre de “wandjinas”, y aseguran que no fueron realizadas por sus antepasados, sino que fueran hechas por los propios seres a los que representan cuando éstos descendieron a la Tierra en tiempos muy antiguos, unos seres que trajeron la civilización y la prosperidad y, al igual que otros dioses del resto del mundo antiguo, su símbolo era la serpiente emplumada.

De todas la figuras, destaca una que representa a un hombre, vestido desde los pies hasta la cabeza con una túnica de color rosa, con un circulo doble rodeando su cabeza, también de color rosa y oro, y sobre la zona de color rosa, una especie de inscripción con 6 letras o números escritos en un alfabeto totalmente desconocido.

El  orígen de estas figuras llama la atención por una de las leyendas aborígenes que cuenta que una vez se libró una terrible batalla en Uluru durante el Tiempo de los Sueños, cuando un pueblo conocido como Los Hombres Serpiente , atacó para dar muerte a los pueblos que habitaban la zona. Bulari  la Diosa madre de la Tierra, logró vencerlos con una nube de gases letales, y muchos de esos   Hombres Serpiente, permanecen encerrados en una prisión bajo el Uluru, el punto más sagrado de toda Australia, más conocido por el nombre de AYERS ROCK, una enorme colina de granito que cambia de color durante el día y asombra a cuantos la visitan, por constituir una de las maravillas del mundo mineral.

En  otros de los puntos sagrados de los aborígenes australianos, también se libraron duros combates entre el Dios del Sol, que llegó del cielo en una nave y el Dios de la Tierra. Los vestigios de estas luchas quedaron reflejados en los extraños monolitos y formas que se encuentran diseminados por toda Australia.

Otra leyenda habla de una raza de gigantes vivía en Australia, y su altura alcanzaba en algunos casos los 5 metros. En mayo de 1.970 fue descubierta una huella de un pie humano de 59 centímetros de largo por 18 de ancho. Una impresión en yeso se puede ver en el Mount York Natural History Museum en Mount  Victoria.

Hachas de mano, mazas, cuchillos y otras herramientas, cuyo peso oscila entre los 5 y 16 kilos han sido localizados en excavaciones en las Montañas Azules de Nueva Gales del Sur. Estas herramientas sólo pudieron ser fabricadas y utilizadas por gentes de estatura y fuerza descomunal, seres con una talla el doble de la de una normal. La datación de estos útiles se fijó en torno a los 100.000 años de antigüedad.

La Datación

En un primer momento, se pensó que no se podría datar la antigüedad de las pinturas debido a que el carbono 14 sólo es válido para restos orgánicos (o anteriormente vivos), y las pinturas de los “wandjinas” estaban realizadas en pigmentos ocres de base mineral.

Fue de forma casual cuando, Grahame Walsh observando las pinturas de Kimberley, se fijó en un nido de avispas situado encima de uno de los “wandjinas”, y que a primera vista pensó que era reciente, la curiosidad hizo que lo observara más de cerca, dándose cuenta de que en realidad era un avispero fosilizado, debido al silicio que contenía el agua que llenaba todos los poros del avispero.

Walsh supuso que sería posible calcular la edad del avispero y puesto que el este se encontraba encima de la pintura, sería al menos de una antigüedad similar. Walsh buscó la colaboración de Richard Roberts, geólogo especializado en la lectura de los granos de arena mediante luminiscencia óptica.

Walsh y Roberts viajaron en 1996 a Kimberley en busca de más fósiles sobre las pinturas, hallando dos de estos avisperos fosilizados sobre una típica pintura de forma humana o “wandjina”. Antes del análisis realizado por Walsh y Roberts, los arqueólogos habían estimado la edad de estas pinturas en unos 5000 años. Después del análisis se dató que los avisperos tenían unos 17000 años de antigüedad y, lógicamente, la edad de las pinturas debería retroceder aún más, al estar realizadas antes que los nidos.

La datación de las “grandes” herramientas descubiertas se fijó en unos 100.000 años y los restos fósiles humanos hallados se acercan a una antigüedad de 200.000 años, contradiciendo así lo que la ciencia decía de que los primeros pobladores de Australia habían aparecido como máximo hace unos 65.000 ó 70.000 años.


No es únicamente el aspecto de estas figuras lo que llama la atención, sino sus origenes y leyendas.

Ovnis en la antiguedad

El Bautismo de Cristo: Aert De Gelder pintó este cuadro en el año 1710. En  este cuadro  se observa una nave en el cielo, la cual emana rayos de luz sobre San Juan Bautista y Jesús. La obra está ahora en el Museo Fitzwilliam, en la Universidad de Cambrige (Inglaterra).

Estas imágenes de dos cruzados son de un manuscrito del siglo XII, “Annales Laurissenses” (libros histórico de eventos religiosos) y se refiere a un ovni que se ve en el año 776, durante el sitio al castillo de Sigiburg , Francia. Los Sajones rodearon y sitiaron a la población francesa. Ambos estaban luchando cuando de repente un grupo de discos aparecieron sosteniéndose en el aire sobre la iglesia. A los Sajones les pareció que los Franceses estaban protegidos por estos objetos y se retiraron.

Esta imagen proviene del libro francés “Le Livre Des Bonnes Meurs” de Jacques Legrand., que se encuentra en el Chantilly Condé’s Museum. Algunas personas dicen que esta esfera es un globo… pero en 1338 en Francia no había ningún globo.

Estos dos tapices fueron creados en el Siglo XV. Ambos representan la vida de María. En los dos pueden observarse claramente objetos con forma de sombrero. El primero es conocido por el título de “The Magnificat”. Los dos tapices se encuentran en la basílica francesa de Notre-Dame en Beaune, Burgandy.

El cuadro muestra “La Crucifixión” pintada en 1350. Dos objetos con figuras dentro se pueden ver en la parte superior a izq. y derecha del fresco. Se muestran dos agrandamientos de estos objetos. La pintura al fresco se localiza sobre el altar del Monasterio de Decani, en Kosovo, Yugoslavia.

Este cuadro representa a Jesús y Maria montados en un extraño artefacto lenticular. La pintura se titula “El Milagro de la Nieve” y fue realizada en 1428 por Masolino Da Panicale (1383-1440). Este cuadro se encuentra en la iglesia de Santa María Maggiore, Florencia.

Pintura realizada por Carlo Crivelli (1430-1495), “La Anunciación” (1486) de la Galería Nacional, Londres. Una forma discoidal de la que parte un rayo de luz hacia la cabeza de María.

Este tapiz llamado “El triunfo del Verano”, se realizó en Bruges en 1538. Reside ahora en el Museo Nacional de Baviera, en Alemania. (Bayerisches). Se pueden ver claramente varios objetos con forma de disco en la parte superior del tapiz, tanto en el lado izquierdo con el el derecho. Como se puede ver en la ampliacion, los objetos flotando en el aire son iguales; tienen forma discoidal con una parte elevada en el centro, similar a la forma de un sombrero.

Ésta es una reproducción artística de un relieve encontrado en un laberinto en la isla Jotuo en el lago de Toengt’ing. Fue encontrado por una expedición que tuvo lugar en 1957 (dos años antes de un terremoto en esa región). La expedición se llevó a cabo por el profesor Tsj’i Pluma-Lai, quienes encontraron varios relieves que muestran a los “humanos” en vestidos con ropa extraña que se parecía a los trajes de los astronautas.

“La Madonna de Saint Giovannino” está en la Galería Nacional, Londres. Data del S. XV y fue pintada por Domenico Ghirlandaio. En ella puede observarse en la parte superior derecha un objeto volador extraño con destellos de luz , y más abajo un hombre con el brazo alzado mirándolo. Además, el hombre tiene el brazo alzado cómo si estuviese tratando de bloquear el sol para poder ver mejor el objeto que está en el cielo.

Esta imagen procede de una traducción al Tibetano del texto en Sánscrito “Prajnaparamita Sutra” del Siglo X, y se encuentra en un museo Japonés. En la ampliación se pueden observar dos objetos que se parecen a sombreros, y uno de ellos parece que tiene agujeros. Los textos de los Vedas están repletos de descripciones de Vimanas. El texto sagrado Ramayana describe a los Vimanas como naves circulares o cilíndricas con dos niveles, con agujeros y con una cúpula. Vuelan a la “velocidad del viento” y producen un “sonido melodioso”.

Ésta es una moneda francesa acuñada en 1680, un moneda utilizada como herramienta educativa que normalmente se usó para ayudar a las personas a contar el dinero, o a veces usó como un suplente de dinero en juegos(ficha). Es del siglo 16/17. Parece conmemorar un ovni que se ve como una una rueda. Algunos investigadores sienten que representa la rueda del Ezequiel Bíblico. La inscripción latina ‘OPPORTUNUS ADEST se traduce como ‘está aquí en un momento oportuno”.

Paolo Ucello (1397-1475), magnífico representante del Quatrocento, pintó una tabla conocida como “la Thébaide” en la que se observa un Cristo crucificado y bajo él un extraño aprato describiendo una curva muy cerrada.

Esta representación de la crucifixión de Cristo es un fresco del Siglo XVII y se encuentra en la Catedral Svetishoveli, en Georgia. En este fresco pueden observarse dos objetos con forma de nave en ambos lados de Cristo, a la altura de sus manos. Además, se observa una cara bajo cada objeto mirando hacia abajo.

Grutas de Hoshangabad en la India: Estas pinturas fueron halladas en el interior de una densa selva.

Estas extrañas Esferas estan en el Museo de Klerksdorp, fueron encontradas en una mina de Sudáfrica en Ottosdal, por eso también conocidas como “Bolas de Ottosdal”. La prueba de Mohs para minerales, que también mide la dureza y otras como las de isotópo de argón potásico o las oficialistas hechas por Heinrich, establecieronque tienen un antiguedad de 2.800 millones de años.

Hace 500 millones de años, en el cámbrico, había seres con zapatos, de acuerdo a la huella encontrada por William Meister en Antelope Springs, Utah. El C02 entonces era de 9000 ppm y ahora 381 ppm alguien contaminaba más que ahora. Oficialmente los primeros hombres calzados son de hace unos 12.000 años y la civilización empezó hace unos 4000-5000 años.

Hace unos dos millones de años existió un ser humano igual a los actuales que dejó un esqueleto en Castenodolo en Italia, lo cual prueba la verdad del nazi Hoerbiger de que había hombres en el Terciario (hace 65 millones de años, con los dinosaurios), cuando la ciencia oficial nos dice que empezamos en el Cuaternario (los australopitecus (hombres mono -homínidos) hace unos 1,6 millones de años

Plato de Lalldoff , Nepal de 4000 años de antiguedad con imágenes de aliens y ovnis.

En Colombia se hallaron pequeñas figuras de los chibchas precolombinos de aviones en miniatura, el Dr. Poyslee, del Instituto Aeronáutico de Nueva York, estableció que no eran pájaros o peces, como pensó previamente Ivan Sanderson, biólogo y oficial naval de la marina británica. Existe también una estatuilla panameña de los Coclés que parece un tanque. J.A. Ulrich, piloto y experto en misiles, declaró sin conocer que era un símbolo chibcha: :”es un aeroplano F-102″.

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